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Tipos de grasa corporal

tipos de grasa corporal

Pese a que todos la tenemos en nuestro cuerpo, no todas las personas cuentan con el mismo porcentaje, composición o localización de grasa. De hecho, dependiendo de estos factores se pueden diferenciar entre distintos tipos: ¿Los conoces?

tipos de grasa corporalLo primero de todo: la grasa es algo fundamental e imprescindible para nuestro cuerpo. La necesitamos. Eso sí, únicamente en un porcentaje mínimo que recibe el nombre de “grasa esencial”. Se estima que los hombres necesitan alrededor de un 3% y las mujeres entre un 8% y un 12%.

La función de esta grasa esencial es la de proteger los órganos y permitir nuestra subsistencia. Por encima de este porcentaje, el cuerpo humano la utilizará como fuente de energía en casos concretos.

 

Tipos de grasa según su localización

La primera clasificación tiene que ver con el lugar de la anatomía donde se encuentre. De esta forma, podemos diferenciar entre:

  • Grasa visceral: También denominada grasa dura. Se encuentra en el abdomen y entre los órganos. Es la más difícil de eliminar, a la vez que también la más peligrosa, ya que puede provocar diferentes patologías, como la diabetes o riesgos cardiovasculares. Es habitual entre los hombres
  • Grasa subcutánea: Grasa blanda o periférica. Se trata de aquella que se encuentra bajo la piel pero no entre los órganos, sino que está en una zona más externa. Su eliminación es más simple y menos peligrosa. Es típica de las mujeres en la zona de las caderas y los glúteos
  • Grasa intermuscular: Este tipo de grasa se localiza en los músculos, entre sus fibras. La cantidad de esta clase que disponemos es mínima, sobre todo si la comparamos con las dos anteriores. En cambio, a medida que nos hacemos mayores va creciendo

 

Tipos de grasa según su función

Pero la grasa no se puede clasificar únicamente según su localización, sino también según el cometido que cumpla. De esta forma nos encontramos con:

  • Grasa parda: Aquella que es metabólicamente activa, produce energía, aumenta la temperatura del organismo y nos protege del frío. Esta clase de grasa la tenemos todos cuando somos niños, perdiéndose en su inmensa mayoría a medida que nos hacemos mayores.
  • Grasa blanca: Es una fuente de energía cuando el cuerpo la necesita. Sin embargo, a diferencia de la anterior, no es metabólicamente activa. Simplemente se almacena
  • Grasa beige: Se trata de un tipo de grasa blanca en la que la hormona irisina ha actuado y ha conseguido que obtenga características similares a la de la grasa parda, aunque no iguales

Visto lo visto, está claro que la irisina es fundamental para eliminar los depósitos de grasa blanca de nuestro cuerpo. La buena noticia es que la actividad física consigue una producción de esta hormona de forma natural. Así, una buena dieta y ejercicio regular nos permitirá mantener el porcentaje de grasa de nuestro cuerpo en valores saludables y, de paso, disfrutar de todos los beneficios del deporte.